El régimen de maquila en Paraguay ha recorrido un camino notable desde su implementación en el año 2000, consolidándose como uno de los motores de crecimiento industrial más dinámicos del país.
Su evolución, marcada por la diversificación de rubros y la atracción de inversiones, lo ha posicionado como un modelo competitivo a nivel regional.
Carina Daher, presidente de la Cámara de Empresas Maquiladoras del Paraguay (CEMAP), comparte su visión sobre los avances alcanzados, los desafíos que persisten y el potencial que este esquema ofrece para el futuro económico del Paraguay.

¿Cómo describiría la evolución del régimen de maquila en Paraguay hasta hoy?
El régimen de maquila en Paraguay ha tenido una evolución extraordinaria desde su implementación en el año 2000. Lo que comenzó como una herramienta para atraer inversión extranjera orientada a la exportación, se ha consolidado hoy como un motor estratégico de la economía paraguaya.
En sus inicios predominaban las industrias en el rubro textil y confecciones, pero con el tiempo el sector se diversificó hacia rubros de cableados y autopartes, así como el farmacéutico, de plásticos, alimentos humanos y de mascotas, metalúrgico, madera, BPOs, entre otros. Esta diversificación muestra la madurez alcanzada y el enorme potencial del modelo para seguir ampliando su alcance.
¿Cuál es el impacto económico más relevante que este sistema ha generado para el país en términos de empleo, inversión y exportaciones?
La maquila se ha convertido en el segundo mayor exportador de manufacturas del país, generando un impacto directo en el empleo formal, con miles de puestos de trabajo distribuidos en varios departamentos del país.
En términos de inversión, capta en promedio entre USD 150 y 200 millones anuales, provenientes tanto de capital extranjero como de empresarios locales que ven en la maquila una plataforma competitiva.
En exportaciones, las empresas maquiladoras envían su producción a más de 21 países, siendo países del MERCOSUR entre sus principales destinos, aunque también con creciente presencia en Estados Unidos, varios países de Europa y de Asia. Estos resultados demuestran que la maquila no solo aporta divisas, sino que impulsa el desarrollo regional y la transferencia de tecnología.
En un contexto global competitivo, ¿qué ventajas ofrece Paraguay frente a otros países de la región para atraer inversiones maquiladoras?
Paraguay combina factores únicos que lo convierten en un destino muy atractivo:
- Régimen fiscal competitivo, con un solo tributo del 1% sobre el valor agregado en el país.
- Costos energéticos más bajos de la región, con energía limpia e hidroeléctrica.
- Ubicación estratégica en el corazón de Sudamérica, con acceso directo a los principales mercados del MERCOSUR.
- Capital humano joven y calificado, con creciente formación técnica e industrial.
A esto se suma la estabilidad macroeconómica del país y el firme respaldo institucional al régimen, lo que genera previsibilidad a largo plazo para los inversores.
¿Cuáles son los principales desafíos que enfrenta actualmente el sector para seguir creciendo y consolidándose?
El principal desafío está en la modernización logística e infraestructura. Paraguay necesita fortalecer sus rutas, puertos y corredores bioceánicos para agilizar el comercio internacional. También se requiere inversión en energía y digitalización para acompañar el crecimiento industrial fuera del eje central.
Otro reto importante es la lucha contra el contrabando y la informalidad, que afectan la competitividad del sector formal. Finalmente, la simplificación y digitalización de trámites públicos es clave para sostener el atractivo del régimen frente a otros países.
¿Cómo se está trabajando desde la Cámara para fortalecer la proyección internacional de las empresas maquiladoras paraguayas?
Desde la CEMAP desarrollamos un rol activo en tres niveles:
- Promoción internacional, participando en ferias, foros y misiones comerciales para posicionar a Paraguay como hub industrial.
- Articulación público–privada, trabajando con el Gobierno para agilizar procesos, atraer inversiones y diversificar mercados.
- Fortalecimiento institucional, ofreciendo a nuestros asociados capacitación, asesoramiento técnico y apoyo gremial constante.
De esta manera buscamos que cada empresa maquiladora no solo se fortalezca en el mercado local, sino que también proyecte su capacidad exportadora en el escenario global.
¿Qué rol juegan la innovación y la diversificación en el futuro de la maquila como modelo de desarrollo económico?
La innovación y la diversificación son ejes centrales para garantizar la sostenibilidad del régimen en el largo plazo. Ya no hablamos solo de ensamblaje, sino de producción con valor agregado, incorporación de nuevas tecnologías y manufacturas más sofisticadas.
La diversificación de rubros ha permitido que Paraguay amplíe su portafolio exportador, disminuyendo riesgos y generando nuevas oportunidades de negocio. Hoy el país tiene industrias maquiladoras en sectores tan diversos como software, alimentos humanos y para mascotas, farmacéuticos, cableados, metalúrgicos, BPOs y agroindustria, lo que refleja el potencial de crecimiento hacia áreas de mayor tecnología y conocimiento.
La maquila se ha convertido en el segundo mayor exportador de manufacturas del país, generando un impacto directo en el empleo formal.
¿Qué mensaje quiere transmitir a los inversionistas y empresarios que aún no conocen el potencial del régimen de maquila en Paraguay?
Mi mensaje es claro: Paraguay es un país de oportunidades y la maquila es una puerta de entrada privilegiada para invertir y crecer en la región.
Se trata de un modelo probado, con reglas claras, respaldo institucional y ventajas competitivas que pocos países ofrecen en conjunto. Las empresas que se instalan bajo este régimen no solo acceden a un mercado regional de más de 300 millones de consumidores, sino que también encuentran en Paraguay un ambiente favorable para producir, exportar y generar desarrollo.
El régimen de maquila es más que un esquema fiscal; es una herramienta de transformación industrial que genera empleo, innovación y confianza. Invitamos a los empresarios a mirar a Paraguay como un socio estratégico para sus proyectos en todas las etapas.
