
El carnaval jujeño es una de las festividades más esperadas del año en el norte argentino. Basado en el calendario cristiano, las celebraciones comienzan el fin de semana anterior a la Cuaresma, pero el verdadero espíritu del carnaval se siente semanas antes con dos fechas clave: el Jueves de Compadres y el Jueves de Comadres.
El Jueves de Compadres, está dedicado a la hermandad masculina, donde amigos se reúnen para compartir comidas, bebidas y música.
Una semana después, llega el Jueves de Comadres, un día donde las mujeres toman el protagonismo con coplas, serpentinas y brindis que llenan plazas y casas de energía festiva.
El fin de semana largo de Carnaval Grande en este 2026 se celebra del 14 al 17 de febrero donde estos días, las calles de Jujuy explotan de música, danza y disfraces, mientras el desentierro del diablo marca el inicio simbólico de la festividad.
Cada región de la provincia aporta su propia identidad y tradición a esta celebración colectiva. La magia del Carnaval en Jujuy continúa con Carnaval Chico los días 21 y 22 de febrero, con la misma energía del fin de semana anterior.
El carnaval jujeño comienza oficialmente con el esperado desentierro del pujllay, también conocido como el diablo de carnaval, un ritual lleno de simbolismo y color.
Este acto se realiza al mediodía del sábado de carnaval Grande, cuando las comparsas desentierran un muñeco que representa al espíritu de la festividad.
Envuelto en serpentina, banderines y papel picado, el pujllay es desenterrado de un mojón, una especie de altar decorado con hojas de coca, bebidas y comida como ofrenda a la Pachamama.
Desde la inmensidad de la Puna, las montañas de la Quebrada, los ríos de los Valles y la vegetación de las Yungas… el carnaval en Jujuy es una fiesta que cambia mágicamente su rostro según el paisaje, pero que mantiene una esencia común: la celebración de la identidad, la comunidad y la naturaleza.
Celebraciones por Región
El relieve de la provincia de Jujuy se divide en cuatro regiones bien definidas: Puna, Quebrada, Valles y Yungas; cada una de ellas diferenciadas por su clima, biomas y actividades.
El resultado, es una riqueza cultural y paisajística con características propias que el turista ávido de experiencias puede encontrar recorriendo pocos kilómetros de distancia.
Asimismo, el Carnaval se vive de manera diferente en cada una de estas regiones:
Quebrada de Humahuaca: en lugares como Tilcara, Humahuaca y Purmamarca, el ritual del desentierro del diablo es el gran protagonista. Este acto ancestral representa la liberación de la energía festiva, después de lo cual las comparsas recorren las calles con danzas y música; mientras que el cierre de las festividades llega con el entierro del diablo, un acto cargado de simbolismo y gratitud hacia la Pachamama.
Valles: en la ciudad principal, San Salvador de Jujuy, los Corsos Capitalinos son el principal atractivo. Estos desfiles, que comienzan a primeras horas de la noche y se extienden hasta la medianoche; ofrecen a los visitantes disfrutar de comparsas, música y bailes tradicionales en un ambiente más urbano pero igualmente vibrante.
Puna: con un carácter más tranquilo y espiritual, las celebraciones en lugares como Abra Pampa y Susques se destacan por sus danzas, rituales y ceremonias como la diablada, que conectan profundamente con las tradiciones ancestrales. Es común llevar ofrendas, como hojas de coca o bebidas, en muestra de respeto hacia las costumbres locales.
Yungas: en esta región, el carnaval está lleno de ritmo y alegría. San Pedro y Libertador General San Martín cobran vida con música tropical y danzas rápidas. Además, se celebra el Arete Guasu, una ceremonia ancestral de la comunidad Ava Guaraní, donde las danzas ceremoniales y los instrumentos autóctonos crean una experiencia inolvidable.
Consejos para Viajeros
- Reservar con tiempo: durante el carnaval, la demanda de alojamiento en la Quebrada de Humahuaca es altísima. Planificar la estadía con antelación evita contratiempos.
- Preparar la vestimenta: llevar ropa cómoda, zapatillas resistentes, protector solar, gorro y un abrigo. El talco y espuma forman parte del espíritu festivo, así que no temas ensuciarte.
- Respetar las tradiciones: participa con entusiasmo, pero también con respeto hacia las costumbres locales. Esto te permitirá vivir una experiencia auténtica y enriquecedora.
- Seguridad: Contrata servicios registrados y habilitados para el desarrollo de su actividad.
Datos para contacto
Para conocer más información de cada actividad o bien explorar las próximas propuestas, visita las redes sociales como @Visitjujuy o @Culturajujuy en Facebook e Instagram, o bien en su web.
Los carnavales jujeños son una de las manifestaciones culturales más poderosas y vibrantes de Argentina. Con raíces profundas en la historia de la región, estas festividades no solo celebran, de a poco, el fin del verano sino que son una explosión mágica de color, música, danza y símbolos que reflejan la diversidad y la riqueza cultural de cada rincón de Jujuy.
